Tal vez me extrañarás, te darán ganas de buscarme; no me encontrarás. No me fui con nadie ni me cansé, por arte de magia desaparecí. Seré un fantasma, presente e invisible; un desecho de la memoria. No te haré dormir en las noches y cuando estés soñando despierta, te haré pesadillas. No te quedará mas remedio que volverme a matar en tus recuerdos y enterrarme en tus páginas del olvido, ahí, en donde guardas tus secretos amor, nuestro amor, inolvidables en los días malos que estuve presente. Ahora mi sombra te abraza y te protege de nuevas oportunidades.

Un huracán de fuego pisa las orillas de tu consciencia, quemando todo rastros de esperanza y dejando consigo un sabor amargo de mi alma. Dicen que el tiempo lo cura todo amor, pero yo al igual que el tiempo, desaparezco; la profecía revela que resucitaré, en otra historia con un final mejor. Como toda profecía solamente es digna de quien la cree, espero que el destino cumpla su parte.